Quizás ande más por acá ahora que me estoy hartando de buscar aprobación y amores y me ejercito en el amarme a mí misma sin testigues.
martes, 29 de octubre de 2024
Tres corazones partíos pero regeneran
Me acaban de desilusionar mi corazoncito académico. Y en la semana dos "amigues" tb, une más que le otre, leve. Pero me está pasando que, no es que no me importe, sino que yo me sigo gustando a mí misma a pesar de las bofetadas y los rechazos.
¿Qué te interesa de una persona así?, me preguntó el lunes mi terapeuta. Y me dí cuenta de que me interesa esa persona porque no "creo" que sea así, porque la idealizo, la corrijo, creo que puede ser de otra manera o me gustan otros lados que le veo. Pero no. No es así. Cosa mía. Yo soy la buena, la linda, la inteligente, la feliz, la entusiasta. Elles son unes pinchaglobos y no voy a cambiar nada en mí porque elles no me quieran, no me elijan o no me dediquen tiempo.
miércoles, 21 de agosto de 2024
Tengo un dolor de cabeza que
Podría ser causado por demasiadas horas leyendo o en la compu escribiendo o malhumor por luna en piscis pero también un fastidio tremendo por viejos y nuevos vínculos que voy eliminado pero con algo de culpa y dudas. Listemos:
-Grupo de compañerites de la primaria que me hartan con sus chistes sexuales, sus estickers repetidos y no me valoran ni interesan cuando hablo de nada que a mí me interese. Acabo de salirme de la grupa con aviso buena onda.
-Grupo de poesía dicho "federal" dónde gente muy joven, muy rap, muy random, muy cuál a y yo teorizando al pedo. Para amargarme. Salí sin avisos ni explicación.
- Grupa de flamenco cercano a cuyas clases no voy y eventos que me dan vergüenza ajena. Sigo ahí mirando, a pesar de no interés y culpa porque quizás mejore y esperanza.
- Grupo de tarot que pago taller y es chisme tras chisme y pedorradas de astrología y chongos y empoderadas berretas y me pone de muy mal humor. Ya decidí no pagar ni un mes más pero sigo ahí hasta fin de mes a ver si salta algo mejor. Pero no sé por qué me sigo ilusionando con lo que no es.
-El padre de mis hijes que ya sabemos lo garca, lo hueco, lo inútil, pero dicen les chiques que hizo un retiro espiritual porque lo llevó la señora del médico al que le hace mantenimiento y jardinería. Y yo sin poder creer que eso haya sigo el amor de mi vida, que ni onda, ni poesía, ni compromiso y ahora encima cualquiera con iglesia.ucha vergüenza delante de mis hijes aunque elles la tienen más clara que yo.
-Congresos de literatura a los que "tengo" que ir y no tengo (real) ganas: unju y azul. Ya debería mandar resumen y buscar alojamiento y pasajes. Y no tengo ganas ni de viajar ni de pensar en eso. Ya dije que no. Me autoricé a seguir lo que sí tengo ganas, que es mucho, muy claro y de decirlo no más me alivia: mi casa y mi escritura.
Listo.
lunes, 5 de agosto de 2024
Fratachos de ayer y de hoy
Están revocando todo el muro de les vecinos que da sobre mi pasillo. El albañil, un simpático que me dice Buen día, Paula y Gracias, Paula, le grita a su cumpa: Pásame el fratacho. Y me trae una plaza con artesanes. Mijito bebé y un títere verde que repetía función varios findes mientras armábamos nuestro puesto: Mi nombre es Fratacho, cantábamos después durante toda la semana.
No seré Proust pero me funciona la evocación auditiva.
Anoto qué feliz he sido durante diferentes etapas de mi vida. Y qué felices han sido mis hijes a pesar de mis miedos y dudas. Qué felicidad creativa y dulce.
domingo, 4 de agosto de 2024
Apagame
Rafa está trabajando hace dos meses en un bar que no conozco. Me cuenta de a ratos, nunca como si tuviera que rendirme cuentas. Se lo ve contento y más comunicativo conmigo. Hasta cambió manías de asustar a mamita sacando a los perros a la calle.
Pero es tan difícil apagar el botón de alerta de la maternidad temprana, hecha cayo, desviada, jubilada, nunca apasciguada...
Veo que llegó y se fue a dormir pero no está su bici. Pienso si se la robaron y se tuvo que venir a pata, si se le rompió de nuevo, si se va a deprimir porque capitalismo y objetos con caducidad programada o si se va a poner a teorizar sobre el robo como práctica normal y aceptada. No me animo a preguntarle. Cuando me animo: " La dejé en el trabajo porque de ahí me fui a otro lado".
La vida es tan sencilla si una no se enrosca...
martes, 9 de julio de 2024
Monk y la ternura
Me encanta la serie y cada vez amo más a estos tres varones: Adrian, Lilan, Dicher. Pienso que una sufre porque teme por les que ama. Y bueno, eso es porque les ama. Es un sufrimiento tierno.
Cosas que rebotan en mi cabeza
Todo está bien. Todo está bien. Todo está muy muy bien y no sos una nena chiquitita.
jueves, 6 de junio de 2024
Me muevo rara por mi propia casa
Yo la siento propia propia bien propia. Ya no hay comparación ni espejamiento con otras. Creo que entramos en nueva etapa porque siento una conciencia diferente de nuestros espacios. Ya no descubriendo los o conquistandolos sino como moviendo mi propia cola escamosa o mis muchas cabezas de hidra.
Estar libre de conchudas
Logré que me entre en la cuerpa, la sensación confirmada de que una, que se dice o se dijo alguna vez amiga mía, me resulte totalmente ridícula. Pobrecita. Yo la admiraba, la buscaba como par y compañía, como persona interesante. Y resulta que, ahora lo entiendo, es una pobre acomplejada que busca la atención de otros que no soy yo, que necesita manejar, manipular, dominar a les diches "amigues" y yo no le entro en el molde.
La veo hacer sus tejes y manejes grupales y casi me causa gracia. Nunca se dirige directamente a mí, salvo para ningunearme o marcar errores. Sentirá que eso la hace poderosa. Pobre.
jueves, 30 de mayo de 2024
Cuestiones de peso
Bueno, hay que decir también que la sensación de no tener que preocuparme por si llego a fin de mes o puedo o no pagar el alquiler es muy extraña también para mí. Todavía me parece magia cobrar sin trabajar. Y esta semana pude prestarle plata a Magda y salirle de garante a Ju y eso es como un premio enorme a todo lo que tuve que decirle que no se podía de chiquites y ahora sí, ahora sí se puede. Sí, puedo.
Hoy sentirme sola es la alegría que estaba buscando
No creo que haya sucedido de repente, pero hoy, a dos años de mi último día de trabajo en escuelas, me siento alegre, sin preocupaciones, sin angustias. Puede ser también que Rafa consiguió laburo de bachero en Palermo y se va a las 4 y pico de la tarde y ni lo escucho volver a la madrugada. Puede ser también que fui y volví del Congreso de Hispanistas en Córdoba y nada ni nadie explotó ni desapareció de la faz de la tierra en mi ausencia. Puede ser todo lo que he hecho en estos dos últimos años lo que me da esta paz.
Pero además yo quería alegría y disfrutar mi libertad y no lo estaba logrando. Me sentía atada y pendiente de todo y al borde de la tragedia. Ahora siento que estamos segures, mis perris, mis gatis y yo, acá, comiendo y durmiendo, cagando y juntando soretes, buscando el solcito para tumbarnos, cantando y bailando flamenco. Siento que por primera vez en mi vida nadie me mira, ni me juzga, ni está esperando que yo haga nada. Es muy tranquilizador.
sábado, 20 de abril de 2024
Juerga y/o cumple
Hoy "tenía que" ir a dos lugares. Mentira, no tenía que nada pero todavía me cuesta tanto plantear algo desde el deseo y no desde la obligación... Me habían invitado a dos lugares: por la mañana taller flamenco por bulerías con otros alumnos, todos varones, todos jóvenes, de mi profe de guitarra, con cante, percu y bailora. Por la noche cumple de la menor de les Mansa en Tortu.
Hasta ayer iba cumplir con la familia y paja ir hasta Almagro y si fuera sería por no desilusionar a mis profes. Esta mañana salí para lo de Nico y fue una maravilla. Y después me fui hasta lo de Ju y me trajo en auto y él se iba para lo de Ludmila pero yo pude notar que yo yo yo prefería bañarme y regar mis plantas y tirarme a leer. Todavía tuve que meterme excusas con perros, cuidado de casa y total nadie me necesita en ese cumple.
Creo que elegí ser más la nueva yo que quiero ser que tratar de ser "normal" y contentar a otres.
miércoles, 17 de abril de 2024
Quedate quieta
Ayer, sin querer, aunque ya sabía de su existencia y me parecía una pedorrada, me puse a leer Ese dolor no es mío, que "las pibas" mandaron a nuestra grupa de Tarot cuyo curso de tres meses sobre Arcano mayores ha concluido.
El libro está bien: autoayuda típicamente yanqui con ejemplos de la propia vida y los viejes a Oriente que nos devuelven a casa. Explica bien las bases de las teorías de la memoria celular y del poder sanador, estructurador, concientizador del lenguaje. Pero yo quería ver si esas recetas "mágicas", tan estándar, tan facilongas, hacían algún efecto en mí que llevo toda la vida de autoobservación y escritura y hasta creo que "mi problema" es no poder vivir sin narrar la experiencia, sin hacer de todo texto.
Así que leí las partes teóricas y llegué a la parte de los ejercicios de escritura. Nada nuevo bajo el sol hasta que tuve que pensar mi "frase nuclear". No sé si logré exactamente lo que pretendía el ejercicio pero apareció algo que no antes. "Quedate quieta": repetitivo, urgente, asustado. Sé que me lo han dicho a partes iguales mi papá y mi mamá, sé que se la he dicho a mis hijes, sé que ese es el miedo que ahora, levemente pero con dolor, siento hacia mis perris: no salgan, no crucen la calle, no anden de acá para allá, es peligroso. La quietud parece ser más segura, conformarse, no cambiar, no andar a los saltos, no mariposear, pensar y luego actuar lentamente, una cosa a la vez, "progresando", no al tum tum, a la sans facon, sin alegría, con cuidado, previendolo todo, analizando las consecuencias, siendo responsables.
Por eso no confío en mis perris que salen a la vereda porque sí, a divertirse, a ver qué pasa, si ni hace falta que salgan, para qué, si está el perro malo de al lado que les puede matar, si pasan autos, si mejor quedarse echados debajo de la mesa.
Quedate quieta. Y a la vez el mote de "chanta culo" y el mandato de "hacé algo útil" y "dale, movete" y "levantate" y "Te gusta meditar la panza arriba en la catrera". Porque parece que es vergonzoso tener miedo y quedarse quieto, es mandato pero mandato vergnzante, es deseo pero deseo feo, no reconocido como deseo o miedo sino como necesidad y cuidado. Mis viejes no lo sabían, justificaban sus miedos como normales, lógicos. Yo siento el miedo (al tobogán, al subibaja) y sigo narrando para "moverme" hacia el placer porque sí.
martes, 2 de abril de 2024
Cante y carta natal
En marzo empecé clases de cante con Nty Álvarez, la primera cantaora flamenca que conocí en evento con Silvana y Alejandra hace mil años en otra vida. Ella misma lee mi carta astral. Es muy genial. Empezamos por alegrías y ahora, por farrucas. Me hace muy feliz cantar con ella.
Tercer encuentro con mi animal de poder
Le puse nombre y no voy a decírselo a nadie. Porque soy yo.
Amalia me dijo que le preguntara sobre un problema que tuviera o algo que me mlestara. Que le pdiera que me mostrara cómo se representa mi conflicto en el mundo de abajo. Pensé en mi angustia por dejar mi casa. Irme y no saber qué pasa acá. Inmediatamente mi felicidad con manada en la pradera se transformó en yo sola con la espalda contra un acantilado y un abismo de roca que se me abría en la punta de los pies. Amalia me dijo que era mi mundo y yo podía hacer lo que quisiera para superar esa dificulatda, inventar, cambiar, tenía todos los poderes. De repente la tierra se hizo blanda, no fue roca cortante y pude sentarme y deslizarme como culipatín.
Cuando Amalia me dijo que tenía que encontrarla forma de salir con o sin mi animal de ahí para volver al mundo de mi jardín y de la cueva por donde llego a él, avanzamos todes en patta y vimos que la montaña acantilado era de cartón y podíamos pistearla con las pezuñas.
martes, 30 de enero de 2024
Me gustó la idea de conservar mi energía
Pienso que puede serme útil para no andar sintiendo que me deshilacho, que me desgajo, que me desprendo de todo y tengo obligación de ser fuerte y "alcanzar" para todes.
Veo mi propia energía como propia, como algo que puedo dar pero no es infinito, que puedo recargar o buscar cargar con otres pero no es obligación ofrecer siempre y a todes porque están no más inteersades en mí.
Qué dolor lo de la ora mejilla siempre, y el mandato de ser buena como ofrenda, sin límites, sin autopreservación.
¿Qué forma toman tus miedos?
Me acabo de acordar de algo más que vi el viernes pasado en el taller con Amalia. Ella me dijo que me fijara en mi jardín (que soy yo, que puedo unir con representaciones del inconciente, con herramientas de acceso a lo que hay "dentro de mí" diferentes a las del análisis psicológico pero igualmente ligadas con la palabra, con lo que yo misma puedo ver y narrar), que me fijara qué aparece en mi jardín cuando pienso en mi miedo a irme de mi casa, a dejar a mis perris sueltos, a que les pase algo en la calle, a no poder cuidar todas mis cosas si me voy. Y fue desesperante, muy angustiante ver que no "aparecía" nada sino que desaparecía todo: el cielo, el agua, los helechos prehistóricos se borraban. Era como la Nada atacando a Fantasía en La historia sin fin. Creo que hasta Amalia se asustó porque me dijo ¿Qué es eso? ¿Cómo va a desaparecer todo? Poné en tu jardín lo que vos quieras, reconstruí el cielo, el agua, las plantas...
Claro, todo lo tengo que hacer yo jajaja. Claro que pude pintar mi cielo de colores y hacer mis arabescos preferidos. Pero entendí que mis miedos son muy primarios, primitvos, infantiles, originarios, pre-históricos. El miedo a desparecer, lo que yo llama "el apocalipsis zombi llega y yo ni me entenro". Miedo a no poder "sostener" todo el mundo existente. Me viene a la cabeza todo el tiempo el sueño de mi mamá que puse en mi novela como monstruosidad que no se le puede contar a una hija tan pequeña, el sueño de ella tapándonos con su espalda mientras se derrumbaba sobre nosotres el edificio de enfrente. Yo sentí siempre ese dolor de ella. Ella tampoco podía "con todo", ella también se creía débil o no apta para tanta tarea.
Ahora se me ocurre que tal vez el sueño ese fue mío. ¿Podrá ser?
Segundo encuentro con mi animal de poder
Una de las cosas que más me sorprendieron entre semana de primer taller y segundo con Amalia es que no tuve ni tengo ganas de andar contando esto a todo el mundo. Muy tímidamente le dije algo a Magda por wasap y a Rafa le conté todo el primer recorrido. No sé si me da verguenza o es una necesidad de secreto, de intimidad, de guardarlo para mí.
Le dije a Amalia y me dijo que estaba muy bien, que ella tampoco lo dice, que es una forma de cuidar la propioa energía, que hay gente que te chupa, que te gasta, que te absorbe esa energía sin permiso y una se la da porque no sabe quedarse con todo eso para una. Touchée. Es ahí.
Me sirve mucho esta "autorización" a ser "egoista", a "cerrarme", a no "compartir" auqnue "radio mapá" me diga que soy mala por no andar por ahí dando el buen ejemplo.
En el segundo encuentro, Amalia me explicó que la función del animal de poder es ayudar, acompañar, dar poder. Hablamos del poder y de la autoridad, de la energía que se tiene, se produce, se conserva y se dirige hacia donde una decide.
El objetivo de este segundo encuentro era volver a bajar al mundo de abajo a través de la cueva y mi jardín y hacerle una pregunta a mi bisonte. Claro que fue sobre mis miedos. Amalia me escuchó, dijo que mi animal seguro me estaba escuchando también y que podíamos formularla tipo "Cuál es el primer paso para eliminar ¿enfrentar? ¿controlar? mis miedos". Me dijo que la formulara cuando me encontrara con mi animal. Que podía estar en mi jardín o esperarme abajo.
Todo fue muy rápido. Me encanta entrar en ese mundo que me alegra, me divierte, me hace sentir que no soy una ridícula, ni una flashera, me dice "tuviste razón toda la vida", la magia existe, otros mundos existen, no tenés que ser "normal". Hubiera creído que me iba a costar mucho más el ensueño dirigido pero soy una seda.
Apenas llegué a mi jardín estaba el bisonte de joda. Me revoloteaba alrededor, retozzaba, como abejorro o dibujito animado. Yo iba toda seria con mi pregunta y él de joda. Jugando. Festejando.
Dijo Analia que esa era la respuesta a mi pregunta. Que en cualquier momento, en la parada del bondi, en la puerta de mi casa, podia pedirle a mi animal que me ayudara, que me acompañara. Es hermoso.
Mientras sigo leyendo Luces del norte, el tomo 1 de la trilogía de La brújula dorada.
domingo, 21 de enero de 2024
Inestable
Ni siquiera es angustia. ¿Será esto el aburrimiento? No sé dónde ponerme y no tengo ganas de hacer nada. Domingo depre o tristón? ¿Será esto el aburrimiento?
viernes, 19 de enero de 2024
Taller de Animal de poder con Amalia
Existen tres mundos: el de arriba, de los seres espirituales, el de abajo, de los animales de poder y los seres conectados con la tierra, y este del medio en el que vivimos.
Amalia me guía para llegar a mi jardín en el mundo de abajo (Al final me dirá que ese jardín soy yo). Entramos haciéndome chiquita hasta caber dentro de mi propio corazón. Busco una cueva, corro el árbol que me tapa la entrada (tipo Gandanf en el Señor de los anillos), entro a la cueva, busco un árbol, encuentro los dos frescos ahora cortados de Río Cuarto, bajo por el agujero en su base, atravieso unos senderos de hormigas o túneles de lombrices como por debajo de mi casa de BV, busco mi animal de poder pero se me aparecen bichitos dibujados tipo Alicia o Blancanieves en el bosque, dice Amalia que me acompañan, no importa que unes sean realista y otres dibujadites, salgo a mi jardín que es prehistórico, lleno de helechos gigantes como en Jurasick Park, hay agua, como un lago en un volcán, como lava de agua. Construyo un lugar donde descansar, una piedar lisita, y una choza donde guardar cosas, salgo a recorrer el jardín. ¿Qué animales se me presentan? Comadreja, no es. Cabra, antílope, búfalo. Va cambiando delante de mí. Bisonte. Le pregunto si es mi animal de poder. Sí. Me acuesto sobre él. Me da pena que sea él, tan fuerte, tan silencioso, casi extinguido. Él no siente lástima de sí mismo. Recorremos juntes el jardín. Cuando Amalia me dice que empiece a separarme, lloro por tener que dejarlo solo de nuevo. Inmediatamente aparecen detrás y al lado muches como él: la manada, en paz sin reirse, con las pezuñas apolladas en la tierra, fuertes, juntes, peludes, ásperes, en tonos de marrón opaco y lanudo, con cuernos y mirada firme.
Me resulta más fácil de lo que creí encontrar el camino de vuelta. No me pierdo, puedo hacerlo. Las rocas que vi al llegar no son tan altas ni áridas. El agua de volcán está más plana y a mi altura.
Gracias.












































































