Alguien a quien tengo cariño y tenía respecto me venía forreando hace como un año. Me desilusioné, putié, traté de ver lo bueno, seguí remando, rescatando, emparchando, tratando de aprender. Todo va a peor y la situación me arruina cosas que deberían hacerme bien. Digo algo leve, ni el 1% de lo que pienso y todo salta por el aire. La cola de paja arde. Se ve que puse el dedo en la llaga y que del otro lado no era inocente el malestar, el ninguneo, el soreteo.
Bueno, ahora tengo que sostener mi derecho a tener derecho. Yo no fui agresiva, yo no herí a nadie, yo me mantuve dentro de los pactos comunicativos acordados y me cagaron, me saltaron a la yugular, me dejaron destapada, sola, como si yo fuese el monstruo.
Me cuesta mucho dejar de ver lo bueno y decir basta, es una mierda, no puedo permitir esto, por qué sigo poniéndome para que me corten la cabeza. ¿Qué saco de positivo de esto? ¿Me gusta que me maltraten?
Quisiera dejar que las cosas decanten y sucedan, no decidir nada apurado, hacerme la boluda e irme en paz. No sé si voy a poder. Mi sed de justicia, de claridad, de ponerle los puntos en las íes a quien me desilusiona son muy potentes. Quisiera pasar desapercibida, que quede como que no pasó nada, que la mierda se la trague quien la produce.