domingo, 30 de noviembre de 2025

No es problema mío

 Alguien a quien tengo cariño y tenía respecto me venía forreando hace como un año. Me desilusioné, putié, traté de ver lo bueno, seguí remando, rescatando, emparchando, tratando de aprender. Todo va a peor y la situación me arruina cosas que deberían hacerme bien. Digo algo leve, ni el 1% de lo que pienso y todo salta por el aire. La cola de paja arde. Se ve que puse el dedo en la llaga y que del otro lado no era inocente el malestar, el ninguneo, el soreteo.

Bueno, ahora tengo que sostener mi derecho a tener derecho. Yo no fui agresiva, yo no herí a nadie, yo me mantuve dentro de los pactos comunicativos acordados y me cagaron, me saltaron a la yugular, me dejaron destapada, sola, como si yo fuese el monstruo.

Me cuesta mucho dejar de ver lo bueno y decir basta, es una mierda, no puedo permitir esto, por qué sigo poniéndome para que me corten la cabeza. ¿Qué saco de positivo de esto? ¿Me gusta que me maltraten?

Quisiera dejar que las cosas decanten y sucedan, no decidir nada apurado, hacerme la boluda e irme en paz. No sé si voy a poder. Mi sed de justicia, de claridad, de ponerle los puntos en las íes a quien me desilusiona son muy potentes. Quisiera pasar desapercibida, que quede como que no pasó nada, que la mierda se la trague quien la produce.

sábado, 29 de noviembre de 2025

La culpa de quererme

 Me hace sentir mal disfrutar más del estar sola, leyendo, mirando series, tejiendo, regando mis plantas, durmiendo, mirando el techo, de hablar con otras gentes o salir o ir a lugares. Me aburre entender por qué fulanita dice tal boludez o fulanite hace tal gilada. Me hace sentir deforme por creerme superior o mejor. Y yo no me creo mejor, solamente no me gusta esa gente, me gusto más yo. Me da mucha verguenza ajena ver cómo reaccionan, hasta cómo quieren quedar bien conmigo o entre elles. Me dan ganas de desaparecer para que no me obliguen a explicar mi embole, mi cara de culo, mi enconche. Como si el defeco lo tuviera yo y no elles.

Un permiso para hacer cosas sin rendimiento, sin aprovechamiento?

 Es como si me costara no estar todo el tiempo calculando si "vale la pena": viajar hasta zona sur o hasta almagro, salir de mi casa, vestirme en vez de pasarme la tarde regando. Como si tuviera que evaluar todo el tiempo "costo-beneficio" en tiempo y esfuerzo y la cuota que pago y lo que dicen mis profes. Cuando es mucho mejor y más bello hacer lo que quiero y si puedo y a mi aire y si tengo ganas. Pero tan difícil salir del estar haceindo boludeces o estar perdiendo el tiempo. ¿Qué tiempo puedo perder si es todo mío y lo uso para lo que se me canta? Qué difícil!!!!!

Puedo bailar

 Me acabo de dar cuenta de qué sí puedo bailar flamenco. Que es algo mío, que hago yo, por mí y para mí. Y dejarme de quejar porque vienen las muestras, y lo que yo hago no es para ver y qué verguenza y no me acuerdo la coreo. Me di cuenta de que ninguna de mis cumpas ni profe hace todo perfecto antes de mostrarlo, que se puede hacer y seguir haciendo y apoyarse en las demás en vez de avergonzarse y sentir que es una estafa estar ahí con esta cuerpa renga y torpe.

Qué felicidad. El 7 cante por fandangos y el 14 bailo por tientos y estilizada con castañuelas. Y la semana que viene pienso dedicarla a ir a todos los ensayos en saenz peña y en villa domínico y disfrutarlos de verdad. Porque siempre quise hacer esto y no sé cómo llegué a estarme quejando de pelotudeces como estar cansada del tren o no poner viajar tres horas por una hora de clase. Sí que puedo.

Rafael y Tarzán

 La caída de fiche empezó con mucha emoción al ver un video que armó Julián con Felicitas recién nacida y sus dos hermanas mayores más babosas que la awela. Le puso de fondo, no sé qué tan concientemente o impulsado por app, la canción de Phiel Collins "En mi corazón". Ahí ya me vino el puchero y el recuerdo de la peli de Tarzán que Rafael veía todos los días a los 5-6 años y que tenía el CD. Era la parte en que Tarzán grandecito vuelve a la selva a buscar a su madre mona.

Cuando al otro día les ensamblades me hicieron video llamada y me contaron que Mile no había agarrado más la guitarra sola después de la super emoción acá en mi casa cuando se la dimos rafael y yo, se me ocurrió hacerles video de "En mi corazón" cantando yo con la guitarra. La saqué sola, con la voz quebrada, super emocionada. Se las mandé y otro videíto repitiéndole a Mile lo que le había enseñado el otro día en mi casa: los acordes de MI y la para cantar Lunita Tucumana.

Mucho efecto no tuvo eso. Dice JUlián que le mandó los videos al chat de Mile que todavía no tiene wasap ni celu sino tablet y que vaya a saber si se pone a ver videos de 2 minutos y medio. Bueno, listo, yo ya hice mi parte. Y ahí se me empezó a deslizar la cosa por el lado de Rafael: el sigue cantando esa canción de vez en cuando, yo lo escucho desde mi casa, él jamás me dice Mirá, má o me muestra lo que toca. Pero se me ocurrió ponerme de su lado, él que en la escuela le decían tarzán pro andaba siempre en patas, en cuero y los el pelo largo, se me ocurrió su amor por mí, por su mamá mona y qué difícil expresar en la adolescencia esa gratitud enorme que seguro siente y yo creyendo que es desapego y menosprecio. Qué difícil crecer y ser hombre con tanta intensidad madre ahí. 

Lo bueno es que empecé a sentir el amor de mi hijo y no su rechazo. Y a entender su distancia como crecimiento necesario y sus pedidos de que no lo trate como a un nene, no como desprecio a mis cuidados sino como independencia en el amor.