¿Por qué me hago mala sangre, dejo que me cambie el humor, me "deprimo", pongo energía en recordarme lo que ya sé? Si pasó toda mi vida (ojo que no digo "me" pasó). Gente que no me interesa pero que, no sé por qué, quisiera yo que me quisiera. Tal vez porque la idealizo, porque creo que podría interesarme si fuera de este otro modo o hiciera tal otra cosa. Pero no: desde la escuela sé que esas grupas de "amigues" son falsas, no me gustan, funcionan con códigos que odio, se chucean entre elles y después ponen la foto sonriendo o para dar envidia, para decir cuánta mina que tengo, y un millón de amigues.
Claro, yo quisiera que me eligieran a mí, que les gustara yo especialmente, no esas reuniones generales y vacías, caretas. Si ya lo sé. ¿Y no sé también acaso que esta soledad es el precio que he pagado toda mi vida por no sumarme a la careteada? Sí, ya lo sé. Pero sigue doliendo, siggo pensando que fulanite no, que menganite tal vez. Y no. Gente que conozco hace 10, 20, 30, hasta 40 años y siempre eligió a otres, más fáciles, más sencilles, más de acuerdo con sus cobardías. Y no es soberbia mía, ya sé que no lo es. Porque me reconocen, me copian, me replican, pero no me quieren, no quieren pasar sus vidas conmigo. A veces hasta me ayudan, me dan cosas que no tengo. Para sentirse más, para hacerme ver que no soy perfecta ni puedo todo, para demostrarnos, a mí y a elles mismes que elles pueden ser más que yo en algún punto. Siempre todo en términos de cantidad. Está en El principito, la prueba de la serpiente boa y el sombrero. Y el narrador, cuando la persona no pasa la prueba, no se pone a llorar, les habla de sus cantidades y sus temas socialmente adaptades. Yo, en cambio, sigo siendo una inadaptada.
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