Hacer lo que quiero sin buscarle explicación, aprobación o juztificación.
Hacer sin escándalo, sin aviso, sin sobredimensionar ni melodrama. No ser ni desear el centro ni la atención de nada, ni nadie.
Esquivar el lugar de la sacrificada, de la santa y mártir, no desear lástima, perdón, ni conmiseración ajena. Sí, más perdón, consuelo y paciencia de mí hacia mí misma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario